Un cuento corto de terror. Frankie, un desafortunado arquitecto, debe medir un enorme edificio abandonado en la fría ciudad de Buffalo. Deberá internarse en las más profundas entrañas de esta escuela desierta. Al encontrarse atrapado en un laberinto oscuro, frío y mugriento, tendrá que recurrir a todas sus habilidades para encontrar una salida y, si la suerte lo acompaña...sobrevivir.