¿Cuanta gente cabe en un departamento cuando sus tres habitantes están confinados? ¿Cúantos idisomas si uno de ellos está aprendiendo a hablar? ¿Cuántos personajes si uno de los tres es novelista? Veinte, veintiuno narra cinco estaciones en la vida de una pequeña familia bilingüe y retrata el peculiar lenguaje que construyen juntos y encerrados: un idioma destinado a desaparecer. Una y otra vez, este libro nos recuerda que, bien mirado, lo cotidiano es extraordinario.
Laia Jufresa, una de las mejores escritoras mexicanas, retrata con ingenio y mucho humor las pequeñas cosas que nos incumben, obsesionan, angustian y que, pese a todo, nos impulsan a seguir habitando, y reescribiendo, este enrarecido.